Oh my gosh! ¡Saner en las paredes de Cholula! Es que ni los poblanos se resistieron a tener uno, y digo que no se resistieron porque no hay ciudad en la que haya escuchada tantas quejas sobre graffittis como en esta. Que es una falta de respeto, un falta a la moral, que es vandalismo, que es un "arte" hecho popr niños sin padres católicos que no los educaron, bla bla bla. Tan quieren acabar con el graffitti que ya, al igual que los gays o cualquier minoría indeseada, le dieron su zona.
Ni para el amor ni para el arte deberían existir zonas: regla básica y esencial del grafiti. ¿Me gusta ver a Saner? por supuesto, pero me gusta encontrarlo, me gusta que cambie mi cotidianidad haciéndola, para mi gusto, mejor. Pero no me gusta ir a visitarlo como si fuera un cuadro de Rivera o Dolores Olmedo en un museo. Ni a él ni a cualquier otro grafitero. read more