Qué rico es comer rico. A poco no?
He escuchado que el cuerpo te pide lo que necesita. Yo ya estaba cansado de tanta carne y tanta grasa, necesitaba algo más ligero y fresco. Desayuné unos jugos super ricos y a la hora de la comida propuse mariscos, todos me hicieron segunda así que supongo que se sentían como yo.
Cuando se trata de comida del mar soy un poquito cuidadoso. No soy de esos que no come mariscos si no es en su casa pero trato de no hacerlo en un lugar en el que el sol esté pegando directo a la comida, por ejemplo. Así que en cuanto llegué le di una checadita rápida para saber si pediría lo que fuera o me haría el enfermo y con algo de tomar me aguantaría el hambre. Lo bueno es que se veía muy limpio. Todo, hasta la entrada en la calle estaba barrida. Y no olía a pescado ni a limpiador sino a fresco, a limpio. Me dio mucha confianza así que me animé a pedir de todo.
Empanadas, ceviches, copas, pescados, todo estaba muy bueno! y nos atendieron como reyes porque como llegamos medio temprano estaba una pareja y nosotros nada más. read more