Si no quedaste satisfecho con la hostia del Templo expiatorio, tienes que ir entonces a Panadería San Sebastían. Pocos panes tan ricos como éstos y con tanta tradición. No hay leonense que no conozca esta panadería y opine que no es rica. A todos les gusta. Y no es cosa, de que desde chiquitos se los dieron a comer y su paladar se acostumbró, yo acabo de llegar y también me pareció muy sabrosa.
Compra la dona de chocolate, el chocolate es dúper rico y empalagoso. Si te gusta menos dulce, las orejas están muy ricas, truenan en tu boca y te llenas de migajas por todos lados. Ana es muy bonita cuando las come porque se le quedan pegadas las migajas en los labios por el libstick y sus besos saben a azúcar de verdad.
Bueno, bueno, vengan y compren mucho pan, porque aparte de todo, no es caro. read more