Las historias más frecuentes de por qué llegas a una taquería son las de salir de fiesta. Al menos a mí me pasa eso, son las que escucho y son las que cuento. Para seguir con la tradición les cuento.
León muy bonito y todo pero llegando la noche se antoja un vaso rojo en la mano y algo de música, no? Resulta que un amigo tiene familia allá, y de la edad un primo y una prima, así que nos la pasamos con ellos buena parte del viaje. Resulta que su prima tenía una fiesta de reencuentro de la secundaria, no se veía nada animada pero igual fuimos.
La reunión se convirtió en fiesta, muy buena, los leoneses saben divertirse pero casi en cuanto llegamos, aquí es donde entran los tacos, la tripa comenzó a rugirme y me escapé junto con el primo a buscar comida. Para fortuna nuestra estos tacos estaban cerca, llegamos caminando, y... deliciosos.
¿Qué les puede decir un chilango de tacos? todo. Estos tacos están muy muy ricos. No sé si sea el lugar o en todo León haya un toque mágico con la carne porque tenía muchísimo sabor. No cayeron como anillo al dedo, con siete taquitos ya pueden creerme que son una delicia.
No tengo ni idea si están por el centro porque llegamos de noche y no me fijé pero estén donde estén les aconsejo que tomen el camino necesario para llegar. Señor Camarena ¡gracias por sus tacos! read more