Tengo una obsesión en relacionar los nombres de la gente importante en mi vida con los de los negocios que se aparecen en mi vida, pero la neta es que aquí sí estuvo místico.
Mi amigo Adrián, el artista, me recomendó que podía hacerle como regalo de cumpleaños a Marisol algo con mis propias manos, entonces, ¡se me ocurrió la idea perfecta! Una muñeca manufacturada por mí mismo.
El artista me ayudó a hacer los planes con medidas chidas, me enseñó modelos y todo, pero me faltaba la tela. Y de pronto, ¡TRAZ! que me vengo a encontrar con una tienda de telas diversas, de todas calidades, colores y sabores que se llamaba exactamente igual que la destinataria del presente.
¿Misticismo puro? Pus no, porque todavía faltaba que al interior de la tienda me ayudaran a encotnrar exactamente la tela que buscaba para cada parte de la obra artística.
Aunque no te llames Marisol o no tengas planes tan minuciosos para el trozo de tela, seguro los que aquí trabajan te ayudan a hallar algo digno de tus algodonosas o poliestéricas ambiciones. read more