El gigantesco escudo a mitad de la plaza, más que recordarme cuán definida tiene Guadalajara su identidad, me remite a pensar en lo arraigada que está la idea europea (específicamente española, por el tipo de escudo) en la definición de una ciudad como ésta, que desde su fundación ha sido preeminentemente definida por el criollismo, más que por un asunto de mestizaje (al principio, porque ahora hasta los tamales son claro ejemplo de ese mestizaje).
No sé cuánta gente de verdad considere que este monumento define a su ciudad como tal, más que un simple puesto de elotes mestizos, o hasta un charro cantando y charrasqueando el Jarabe tapatío; pero, bueno, la oficialidad dice que este es el representativo "escudo" de la ciudad. read more