En las entrañas de esta fuente pusieron un juego de luces y unas pistolas a chorro. Por las bocinas enormes que pusieron a los lados de la fuente sonaban canciones de gusto popular (mucho pop), y los chorros de la fuente, en conjunto con las luces, hacían un espectáculo interesante. Se les llamó: la fuente danzarina.
Lamentablemente hace tiempo que no la veo activada. Y con "hace tiempo" quiero decir, hace como dos años. No sé si soy yo, que paso en mal día.
Pero esto no le resta en absoluto en canto a este paseo. Por un cabo está la torre de Centro Cultura Cabañas, y del otro, el retorcido humo que simboliza la inmolación de Quetzalcoatl.
Cuando ando por estos paseos, por estas plazas, fuentes, corredores, de nuestro centro histórico, me viene a la cabeza una frase de Delgadillo:
Tienes que mirarlo todo a prisa
si quieres guardarte brisa
en la memoria, y evocarlo como está.
Tienes que ver todo en su momento
porque al cabo y con el tiempo
nada vuelve a ser igual.
Hay una prenostalgia en las tardes de nuestro centro histórico. El preludio de cualquier fin, supongo. read more