La pizza del horno surrealista tiene tantas cosas chidas que no sé por dónde empezar. Por ejemplo, les puedo contar que las salsas son tan diversas (y no sólo las clásicas: Valentina, Inglesa, Catsup...) que puedes ponerle una distinta a cada rebanada, que recorren todo el rango de picosísima (la de habanero) hasta la dulce casi empalagosa pero todavía pocosita (la de mango), aunque también tienes chance de pedir que te lleven las tradicionales que le puedes poner en cualquier otro lado.
Yo no sé si es la caracolosa forma del horno la que les da el saborcito humeante, pero lo que sí es que es una experiencia casi psicodélica entrarle a este asunto.
Altamente recomendable, rico y bara bara. Nomás les falta echarle más ganitas a las mesas y al local en general, pero luego la pizza hace que ni te fijes. read more