Por algún extraño motivo, haber visto esta escultura me hizo pensar en una mezcla entre el ABOMINABLE hombre de las nieves y un hombre lobo. No logro encontrar en el gesto de Miguel Hidalgo algo que mueva a sentirse orgulloso de que a ese señor le digan "Padre de la patria"... Pero, bueno. Lo importante es que su función la cumple, recordarnos a todos que lo importante es que ya hace más de dos siglos nos regalaron la "independencia" y que ahora que somos tan libres debemos ser felices con lo que tenemos.
De verdad espero que el mensaje que les llegue a todos con esta escultura o con la narración de cualquier otro "héroe de la patria" nos mueva a recordar que así como ellos se atrevieron a intentar cambiar las cosas (y en alguna medida, lo lograron) nosotros también lo hagamos; sin miedo a que algún día el ABOMINABLE Yeti seamos alguno (o de preferencia, todos) de nosotros. read more